Donald Trump impulsa una nueva estrategia económica y política en el Estrecho de Ormuz, buscando transformar lo que inicialmente se consideró un peaje en oportunidades de negocios multimillonarios para los aliados de Estados Unidos en el Golfo Pérsico. Esta medida, según el presidente, se traducirá en la creación de empleos en Estados Unidos.
La iniciativa busca también debilitar a Irán, aliándose con países vecinos y evitando el desarrollo de armas nucleares por parte de Teherán. La estrategia de Trump se enmarca en un contexto de tensión geopolítica y busca consolidar la influencia estadounidense en la región.