La causa Skanska investigó la contratación de dos gasoductos con sobreprecios millonarios durante el gobierno de Néstor Kirchner.
Se sospecha que, a través de la empresa Infinity Group, se emitían facturas truchas que terminaban en manos de funcionarios. La investigación también involucró a Nación Fideicomisos y a empleados de la empresa sueca.
Este caso, considerado el primer gran caso de corrupción de la era Kirchner, ha sufrido demoras significativas debido a obstáculos judiciales y apelaciones, pero finalmente ha llegado a una sentencia de primera instancia.