Se destaca la impresionante presencia policial y militarizada en Atlanta durante el Mundial, con patrulleros y efectivos de seguridad desplegados en puntos estratégicos. Este operativo busca garantizar la tranquilidad durante los eventos deportivos.
Los ciudadanos locales y visitantes han notado el alto nivel de seguridad, comparándolo con escenas de películas. La policía se muestra amigable y orientada a la prevención, aunque se señala que en contextos como el de la cancha o el Congreso, la actitud puede ser diferente.
El despliegue de seguridad se intensifica a medida que se acerca el final del torneo, buscando asegurar que los últimos días transcurran sin incidentes. Se observa una fuerte presencia de la Georgia State Patrol y vehículos policiales de diversas divisiones.