El banderazo en Estados Unidos reúne a fanáticos argentinos para la semifinal contra Inglaterra. La reventa de entradas alcanza precios exorbitantes, entre 2.500 y 3.500 dólares.
Algunos hinchas, como uno que vive hace 46 años en Estados Unidos, lograron conseguir entradas a 3.000 dólares, mientras otros buscan desesperadamente conseguir tickets oficiales, que rondan los 1.200 a 1.500 dólares.
Se menciona la cábala de un hincha que usa la misma remera desde la Copa América y el último mundial de Messi.