Un masivo banderazo en Atlanta congregó a aproximadamente 10.000 personas, según estimaciones policiales, generando una gran expectativa de cara al próximo partido.
La alta demanda se refleja en los precios de reventa de entradas, que han alcanzado los 4.800 dólares, un aumento considerable respecto al día anterior. La situación se da en el marco de una semifinal del mundo, lo que eleva la tensión y el interés.
Se destaca la magnitud del evento, con la policía de Atlanta calculando la asistencia y la preocupación por la gran cantidad de asistentes que no poseen entrada para el partido.