Se detalló el cambio en el operativo de seguridad para el partido contra Inglaterra, pasando de una supervisión simple a un esquema más riguroso con mayor presencia policial y vallado.
Se señaló la dificultad para separar las parcialidades debido a la reventa de entradas, lo que resulta en público mixto en el estadio.
Se anticipó que, a pesar de la mezcla de hinchas, se intentará controlar el ingreso al estadio para prevenir incidentes, clasificando el partido como de alto riesgo.