Se ofrecen consejos sobre alimentación ligera para el día del partido, recomendando agua y fruta. Se sugiere la práctica de ayuno intermitente (16x8), desayunando liviano y posponiendo la ingesta hasta después del encuentro.
Se abordan las diferencias individuales en la respuesta a la ansiedad: mientras algunos experimentan falta de apetito, otros recurren a la ingesta compulsiva ("picar"). Se menciona que la ansiedad oral puede llevar a comer en exceso, afectando el estómago.