Se presenta el caso de María, quien vivió 15 años bajo una supuesta maldición hereditaria, sufriendo depresión, ataques de pánico y pensamientos suicidas. Tras recibir un "punto de luz" en la Iglesia Universal, su vida se transformó, recuperando su salud y paz interior.
Johnny Durán comparte su experiencia de 38 años de sufrimiento bajo una maldición similar, marcada por el rechazo, las drogas y el intento de suicidio. Tras ser invitado a la Iglesia Universal y obedecer a Dios, cortó la maldición, perdonó y sanó sus heridas, dejando atrás las adicciones y recibiendo el Espíritu Santo.
Ambos testimonios se utilizan para promocionar un evento religioso llamado "punto de luz", que se realizará en Florencio Varela, prometiendo cortar maldiciones y traer un cambio a la vida de los asistentes.