Se implementarán estrictas medidas de seguridad para el partido entre Argentina e Inglaterra, prohibiendo el ingreso de banderas, camisetas o cualquier elemento que haga alusión a las Islas Malvinas. Esta disposición busca evitar provocaciones y mantener un ambiente de respeto en el estadio.
Más de 1.600 efectivos estarán a cargo de la seguridad, con un ingreso diferenciado para las hinchadas. Además, se restringirá el acceso de botellas y mensajes de odio o intolerancia. El objetivo es garantizar un evento deportivo pacífico, a pesar de la histórica rivalidad entre ambas naciones.