Se advierte contra la búsqueda de la grandeza personal y se enfatiza que el único objetivo legítimo es la gloria de Dios.
Dios promete proveer para todas nuestras necesidades si nuestra vida está centrada en Él y en sus intereses, no en los propios.
Se advierte contra la búsqueda de la grandeza personal y se enfatiza que el único objetivo legítimo es la gloria de Dios.
Dios promete proveer para todas nuestras necesidades si nuestra vida está centrada en Él y en sus intereses, no en los propios.