Investigadores japoneses han presentado resultados prometedores de una molécula experimental, PA-915, que podría funcionar como una vacuna contra la ansiedad. El compuesto actúa sobre el receptor PAC-1, involucrado en la respuesta biológica al estrés.
Estudios en animales han demostrado que una sola dosis de esta molécula experimental reduce conductas asociadas a la ansiedad y la depresión, y mejora funciones cognitivas. Sin embargo, los especialistas aclaran que la investigación se encuentra en fase preclínica y no es un tratamiento aprobado para humanos.