Se discute la influencia del cuerpo, el sueño, la cafeína y el movimiento en los niveles de ansiedad. Dormir mal, consumir cafeína en exceso y comer de forma inadecuada pueden aumentar la ansiedad.
Se resalta la importancia del ejercicio físico como una herramienta para combatir la ansiedad. Se sugieren actividades como ir al gimnasio, caminar o realizar ejercicios en casa, incluso adaptados a las posibilidades de cada persona.
Se recomienda incorporar pausas activas cada una o dos horas, subir escaleras en lugar de usar el ascensor, y se menciona que el contacto con animales, música suave y baños tibios también pueden ayudar a disminuir la ansiedad.