Se denuncia la intromisión de un buque de guerra británico en áreas jurisdiccionales argentinas, sin que el gobierno de Javier Milei haya reaccionado. Se exige un comunicado de Cancillería y una nota de protesta formal.
Se cuestiona la política de defensa del gobierno, sugiriendo que se busca eliminar la Armada Argentina, confiando únicamente en Prefectura y drones. Esta postura se enmarca en un supuesto "proyecto de entrega del país y de la soberanía".
Se critica la afinidad de Milei con Margaret Thatcher y su aparente desinterés por la soberanía nacional, evidenciado por la falta de reacción ante el incidente del buque británico. Se menciona que, según acuerdos de Madrid, un buque inglés debe avisar con 48 horas de anticipación su acercamiento a la costa.