En Argentina, la informalidad laboral se mantiene persistentemente por encima del 40%, fluctuando entre el 41% y el 47% a lo largo de las décadas, según se desprende de un análisis de datos laborales.
Si bien la desocupación se mantiene estable en un 7,8%, la subocupación, que abarca a quienes trabajan menos de 35 horas semanales, ha mostrado un leve incremento, pasando del 10% al 11%.
Esta situación de precariedad laboral lleva a que muchos trabajadores busquen empleos adicionales o inicien emprendimientos, a menudo a través de redes sociales y plataformas de comercio electrónico, para poder cubrir sus necesidades económicas básicas ante la insuficiencia de sus salarios formales.