Fuertes incendios forestales azotan Francia, especialmente en el Bosque de Fontainebleau, a las afueras de París. Cientos de bomberos, camiones cisterna y aviones trabajan para contener las llamas en el marco de una histórica ola de calor.
Este siniestro se produce en medio de la tercera ola de calor del verano europeo, que mantiene en vilo a gran parte de Europa occidental debido a las altas temperaturas y la extrema sequedad de la vegetación. En lo que va del año, 32.000 hectáreas se han quemado en Francia, superando la cifra total de 2025.
La comunidad científica advierte que el cambio climático está volviendo estos fenómenos más frecuentes y destructivos.