Se cuestiona si es posible una verdadera reinstitucionalización democrática en Venezuela, dado que el oficialismo controla la Asamblea Nacional y las negociaciones están en manos de Jorge Rodríguez, mientras figuras clave como María Corina Machado quedan al margen.
Se afirma que para el retorno de la democracia, deben incorporarse todos los actores políticos, incluyendo a Machado y los partidos de oposición suspendidos.