La conversación sobre fútbol y polÃtica continúa, señalando que la mayorÃa de la gente está más interesada en los partidos que en las implicaciones polÃticas.
Sin embargo, se recalca que en ciertos cÃrculos polÃticos y periodÃsticos sà existe un debate sobre cómo el gobierno podrÃa estar utilizando el Mundial para sus propios fines.
Se sugiere que deberÃa ser asÃ, con la gente enfocada en el deporte, pero se mantiene la discusión sobre las estrategias polÃticas subyacentes.