Cronica TV religion

El pecado y el orgullo cierran el cielo a la oración

Tensión: intercambio (25°)

Se exponen razones por las cuales una oración puede no ser respondida, siendo la primera el estar en pecado. Cuando hay pecado, el cielo se cierra y Dios no escucha.

Se cita el ejemplo de David y Saúl, quienes no fueron escuchados por Dios debido a su negativa a arrepentirse y su orgullo.