Se planteó la pregunta sobre si el estrés generado por el fanatismo deportivo es perjudicial para el corazón. El doctor Jorge Pran indicó que, si bien el fanatismo puede generar estrés, no necesariamente alcanza niveles de "tanopasma" que pongan en riesgo la vida.
Se mencionó que las descargas de adrenalina asociadas a estos estados de excitación, si bien pueden ser intensas, no siempre son directamente dañinas para el corazón en sí mismas, aunque se debe tener precaución con los niveles extremos de estrés emocional.