Se relata una experiencia en Estados Unidos sobre las estrictas leyes de consumo de alcohol para menores de 21 años.
Al intentar comprar una cerveza para un joven de 20 años, personal del establecimiento solicitó identificación y retiró la bebida, explicando que no se puede consumir alcohol antes de esa edad.
Se compara esta situación con la Argentina, donde un joven de 20 años sí puede tomar legalmente, y se menciona que en Atlanta directamente tiraron los tragos en otra ocasión.