Se expone una visión crítica sobre la percepción de Argentina en otros países latinoamericanos, donde se les acusa de arrogantes, tramposos y corruptos. Se mencionan ejemplos de comentarios negativos desde México, Brasil, Chile y Venezuela.
Se citan insultos y agresiones en redes sociales y en eventos deportivos, así como acusaciones de amaño en el Mundial.
Se cuestiona la supuesta "hermandad latinoamericana" ante estas actitudes.