Estados Unidos ha ampliado las sanciones contra el sector petrolero de Irán, dirigidas a una red de empresas, personas y embarcaciones que facilitaban la exportación de crudo iraní. Estas medidas buscan limitar los ingresos de Teherán y elevar el costo de las operaciones comerciales vinculadas al régimen.
La decisión se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán, con repercusiones en el comercio marítimo y los mercados internacionales de petróleo, especialmente en torno al estrecho de Ormuz.
El Departamento del Tesoro afirmó que las sanciones buscan limitar los ingresos de Irán y elevar el costo de las operaciones comerciales vinculadas al régimen, en una nueva escalada de presión económica por parte de la administración de Donald Trump.