Las negociaciones diplomáticas entre Israel y Líbano recibieron un espaldarazo internacional significativo. Un funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos calificó las conversaciones como productivas, destacando el balance positivo de la administración estadounidense.
El gobierno israelí ratificó su intención de retirar progresivamente sus tropas de dos zonas piloto en el sur del Líbano. Esta medida se enmarca en un pacto de pacificación previamente coordinado por Washington y fue coordinada en Roma durante reuniones bilaterales.
Se están llevando a cabo uniones de trabajo entre representantes de la administración israelí y emisarios del gobierno de Beirut para avanzar en la planificación del repliegue de tropas.