Manu Olivari intenta ingresar al campo de juego del estadio en Atlanta, describiendo la arquitectura y distribución del mismo.
Se señala que la FIFA es renuente a separar parcialidades, y aunque habrá zonas diferenciadas, la mayoría de los 60,000 espectadores estarán mezclados.
Se describe el ingreso al estadio como un proceso riguroso, donde se realizan controles para evitar el acceso de personas sin entrada o en estado de ebriedad.