La natalidad sigue bajando a nivel mundial, y Cuba registró en 2025 el menor índice de nacimientos en su historia. A la baja natalidad se suma la emigración, generando soledad en distintas zonas y planteando desafíos para el mercado laboral y el sistema previsional.
Este fenómeno demográfico también se observa en Europa y en Buenos Aires, donde los menores de 35 años representan menos del 40% de la población.