Los campeones del mundo argentinos llegan a Italia y son recibidos en la Marina de Amalfi, una de las más exclusivas del país. Se destaca la importancia histórica de Amalfi como una de las repúblicas marineras más poderosas en el siglo XI.
Se agradece la deferencia de haber conseguido un lugar en la marina, resaltando que no solo se trata de dinero, sino de la concesión del espacio. La bandera argentina ondea con orgullo, simbolizando la presencia del equipo en este emblemático lugar.