Se advierte sobre el alto interés de los créditos en Argentina, comparando la situación actual con la época de Alfonsín y el uso de cheques. Se menciona que los bancos, especialmente en la Ciudad, ofrecen líneas de préstamos con tasas de hasta el 400%.
Se compara el sistema de crédito actual con el pasado, donde se utilizaban cheques y los prestamistas cobraban intereses exorbitantes (20% o 35%), llevando a la quiebra a quienes no podían cumplir con los pagos. Se proyecta que la gente terminará endeudada con las cuotas de las tarjetas de crédito.