La escalada de tensiones en Medio Oriente, particularmente entre Irán y Estados Unidos, genera preocupación por sus repercusiones comerciales y económicas a nivel mundial. La posible interrupción del tránsito en el Estrecho de Bad al-Madeb, que conecta con el Mar Rojo, podría disparar el precio del petróleo hasta los 200 dólares.
Se reaviva el conflicto entre Arabia Saudita y los rebeldes hutíes de Yemen, quienes reciben apoyo de Irán. Esto podría generar nuevas tensiones no solo en el Estrecho de Ormuz, sino también en el Estrecho de Bad al-Madeb, afectando el comercio y el suministro de petróleo.
Irán podría utilizar esta situación como herramienta de presión en las negociaciones, a pesar de la ausencia de contactos directos con Estados Unidos. Las gestiones diplomáticas de Qatar y Pakistán buscan mediar en el conflicto, mientras el memorándum de entendimiento firmado el 17 de junio ha quedado sin efecto.