Se introduce el tema del "chip sexual", aclarando que se enfoca erróneamente solo desde el punto de vista sexual, cuando en realidad se trata de mejorar la calidad de vida. Se explica que el chip es un pellet de testosterona (1200 mg para hombres, 100 mg para mujeres) que ofrece múltiples beneficios.
Entre las ventajas se mencionan mejor sueño, humor, protección contra el colesterol, y prevención de cáncer de mama y próstata. Se cita al profesor Pérez, quien recomendaba colocar el chip en la mama de mujeres con cáncer como medida protectora.
Además, facilita la reincorporación de calcio en huesos de mujeres menopáusicas, previniendo la osteopenia y osteoporosis. Si bien está relacionado con la libido, se aclara que su principal función es mejorar la calidad de vida general.