El gobierno argentino ha enviado a las autoridades de Estados Unidos una lista con 33.000 hinchas que tienen derecho de admisión en los estadios argentinos, impidiéndoles el ingreso a partidos internacionales. Esta medida busca prevenir la violencia y los desmanes asociados a las barras bravas.
Se informa que barras de divisiones inferiores, como la de San Lorenzo, ya se encuentran en Estados Unidos. Si bien no están en la lista de prohibidos, se prevé un control exhaustivo para evitar que generen disturbios durante el encuentro contra Inglaterra.