La final de Wimbledon se convirtió en una pasarela de estrellas de Hollywood, la realeza y figuras de la cultura pop, atrayendo la atención de los principales portales de espectáculos a nivel global.
Entre los asistentes se encontraban Jennifer Lopez, Nicole Kidman, el Príncipe William y Kate Middleton con sus hijos, Ben Stiller y la icónica editora de moda Anna Wintour, quien marcó tendencia con su estilo.
El torneo de tenis más antiguo y prestigioso del mundo no solo vibró con la definición en el césped londinense, sino que también se transformó en un desfile de sofisticación donde el deporte de alto rendimiento y la alta sociedad se unieron en una postal espectacular.