Se compara la tenencia de armamento en barrios marginales con la que podría encontrarse en countries, sugiriendo que la violencia está descontrolada en ambos ámbitos.
Se menciona que, si bien en los festejos de fin de año solía haber disparos, la situación actual en la calle es mucho más peligrosa y desaforada, especialmente por la participación de jóvenes de 15 años.
La conclusión es que el barrio se encuentra en un estado de efervescencia violenta, superando incluso épocas pasadas de conflictos internos.