Tres semanas después de los terremotos en Venezuela, continúan las tareas de remoción de escombros, con un saldo oficial de 4.490 fallecidos y más de 16.000 heridos. La asistencia privada se vuelve crucial, con familias en el exterior alquilando maquinaria para continuar la búsqueda de cuerpos.
Se reporta que la maquinaria estatal venezolana podría estar destruyendo estructuras, dificultando la recuperación de cuerpos. Familias venezolanas recurren a maquinaria privada ante la falta de servicio estatal. La ayuda internacional, incluyendo 9,6 toneladas de insumos médicos y de higiene desde Alemania, sigue llegando.
En medio de la crisis, se anuncia un cambio en el gabinete: Félix Plasencia reemplaza a Iván Gil como canciller. La ayuda internacional, que ha incluido controversias como el uso de rastreadores satelitales en donaciones de Panamá, subraya la necesidad de un reparto transparente y sin tintes políticos.