Se transmite la profunda angustia de los vecinos de Fuerte Apache, quienes viven atemorizados por la constante violencia y la "guerra narco".
Los residentes se ven obligados a esconderse en sus hogares, temiendo ser víctimas de balas perdidas o de la escalada de enfrentamientos entre bandas.
Se destaca que, si bien ha habido casos de muertes vinculadas al narcotráfico, no se recuerda un caso de una víctima inocente, ajena a la trama narco, lo que genera una sensación de desamparo.