Donald Trump ha declarado que Estados Unidos ahora actúa como "guardián" del Estrecho de Ormuz, exigiendo un 20% de la carga a cambio de permitir el paso. Esta postura contradice los acuerdos previos de libre navegación y ha generado un aumento en el precio del petróleo, que se acerca a los 85 dólares por barril.
La declaración de Trump se produce en un contexto de tensión bélica en el Golfo, donde Irán ha realizado ataques contra instalaciones estadounidenses. La volatilidad en el precio del petróleo, que había bajado a 65 dólares tras un alto el fuego previo, se intensifica con estas acciones.