Se presenta la figura de René Lalique, nacido en 1860, reconocido como el inventor de la joyería moderna y pionero del Art Nouveau y Art Decó.
Tras su aprendizaje y estudios, Lalique trabajó como diseñador independiente para joyerías de renombre como Cartier y Boucheron. Su filosofía se centraba en la belleza sobre el lujo, utilizando materiales como esmalte, vidrio, piedras semipreciosas y marfil.
Sus creaciones, como la emblemática libélula con cuerpo de mujer expuesta en 1900, marcaron un éxito rotundo. Posteriormente, Lalique expandió su ingenio al diseño de objetos decorativos en vidrio, como lámparas y frascos de perfume, y a partir de 1908, se centró en la escultura en vidrio, abandonando la joyería pero dejando un legado de estilo inconfundible.