El descubrimiento de la tumba de Tutankamón inspiró la "egiptomanía" en la joyería, con estilos de Van Cleef & Arpels y Cartier que incorporaron símbolos y motivos egipcios.
Van Cleef & Arpels creó piezas con Libis, Loto, Horus y escarabajos en platino, brillantes, esmeraldas y zafiros, expuestas en París y usadas por figuras como Grace Kelly.
Cartier, influenciado por esta tendencia desde 1910, utilizó su vocabulario estético para crear joyería inspirada en monumentos y la flora nilótica, como el loto.
Se destacan las combinaciones de colores de piedras como cornalina, lapislázuli y turquesa, y el uso de la talla esmeralda en piezas antiguas.