Sancor, la emblemática empresa láctea argentina fundada en 1938, enfrenta una profunda crisis que la ha llevado a la quiebra. La cooperativa llegó a ser la principal productora de leche del país, procesando más de 4 millones de litros diarios y expandiéndose a México y Brasil.
Las causas de la crisis incluyen malas gestiones, vaivenes económicos, conflictos gremiales y deudas impagas, que derivaron en la venta de plantas, marcas y la reducción de su personal. La situación se agravó en 2016, llevando a un concurso preventivo fallido y posteriormente a la orden judicial de venta en lotes de la firma.
Actualmente, solo seis plantas permanecen activas dentro de la compañía. La quiebra ha sido objetada por el gremio y se espera una resolución judicial sobre la venta de las marcas históricas y las plantas restantes, en un proceso que deja a miles de trabajadores en una situación de incertidumbre.