Se enfatiza la importancia de priorizar a Dios en la vida diaria, incluso en situaciones cotidianas como un vuelo, y de buscar su rostro antes que el de cualquier otra persona.
Se resalta la necesidad de ser creativos para honrar a Dios en todo momento, encontrando en Él la seguridad, la salvación, la sabiduría y el conocimiento, y considerándolo como un tesoro fundamental.
Se invita a practicar disciplinas espirituales como el retiro y el ayuno, e incluso a incorporar caminatas de oración, como medios para demostrar seriedad en la búsqueda de Dios y para derribar fortalezas espirituales.