Se advierte sobre el desorbitado aumento en los precios de los pasajes aéreos internos en Estados Unidos, llegando a costar entre 1500 y 2000 dólares, cuando normalmente no superan los 150.
Este fenómeno se explica por la alta demanda tras el partido de Argentina, ya que muchos argentinos buscan vuelos para seguir al equipo en el Mundial. Se compara el costo con viajes internacionales, mostrando la magnitud del incremento.
Se señala que esta situación es un claro ejemplo de cómo el capitalismo ajusta los precios al alza cuando la demanda supera la oferta, especialmente en un contexto de alta expectación como el de un Mundial.