Se discuten los precios de las entradas para el partido, contrastando los valores actuales con los de encuentros anteriores. Se menciona que ayer las entradas costaban entre 1200 y 1300 dólares, mientras que ahora se pueden conseguir por 700 u 800 dólares, incluso para buenos asientos. Esto se atribuye a la ley de oferta y demanda, ya que muchos asistentes se retiraron al considerar los primeros partidos menos atractivos.
Se recuerda que en partidos previos, como el de Cabo Verde, las entradas llegaron a costar hasta 4000 dólares. La situación actual en cuartos de final muestra una notable disminución en los precios. Se compara el partido de Messi en Dallas, que tuvo una demanda local muy alta, con otros encuentros donde los precios fluctuaron.
Los entrevistados expresan sorpresa por la baja de precios, considerando que ahora se pueden adquirir entradas por 800 dólares, cuando antes costaban el doble o triple. Se menciona que el partido más caro no fue el de Miami, sino el segundo contra Austria en Dallas, donde algunas personas se quedaron afuera por no querer pagar 2500 dólares.