Se analiza la polémica declaración del expresidente español Rajoy, quien cuestionó el nivel de los jugadores de la selección francesa aludiendo a su origen, insinuando que "Francia juega sin franceses".
Esta afirmación generó controversia y fue respondida por el jugador español Borja Iglesias, quien defendió la multiculturalidad de las selecciones y criticó los comentarios que podrían interpretarse como racistas, destacando la riqueza que aporta la diversidad de orígenes.