El pastor Cinalli enfatizó la importancia de la oración y la vida de intimidad con Dios como clave para un ministerio significativo y para que sucedan cosas importantes en la vida de las personas.
Mencionó ejemplos históricos como Martín Lutero, Wesley, Finney y Moody, quienes, según él, basaron sus movimientos espirituales en una continua vida de oración y ayuno. También citó al pastor Paul John Guichot, quien predicaba en Seúl en la década del 70 y pasaba noches enteras en adoración y oración.
El predicador instó a los fieles a no postergar sus encuentros con el Señor y a tener una "cita diaria" con Dios, priorizando este tiempo por encima de cualquier compromiso laboral o ministerial. Destacó que el ministerio al Señor debe ser anterior al ministerio al pueblo del Señor.
Cinalli también promovió la idea de las "caminatas de oración", una disciplina espiritual practicada desde Adán y Eva, Isaac y otros personajes bíblicos, como una forma de resolver problemas ministeriales y encontrar paz. Animó a los creyentes a dedicar tiempo a la oración y la comunión con Dios, ya sea en un lugar secreto, caminando o en retiros espirituales, para experimentar la "mejor temporada de la vida".
Finalmente, el pastor, junto a su esposa Silvia, enfatizó la importancia de la unidad en la oración y el ayuno para potenciar la efectividad ministerial, animando a parejas y compañeros a unirse en estas prácticas espirituales.