El segmento se centra en la oración y la fe, instando a los creyentes a levantarse y andar en el poder de Dios. Se enfatiza la autoridad para reprender el mal y la importancia de mantenerse firme en la fe para evitar caer en la miseria, el pecado o la enfermedad.
Se mencionan las promesas bíblicas de bendición y protección, animando a los fieles a luchar contra el mal y apropiarse de las bendiciones en el nombre de Jesús. Se prepara para un momento de oración colectiva, invitando a la congregación a ponerse de pie y cerrar los ojos.
Se invoca la presencia de Dios para bendecir a quienes están en la iglesia y en cualquier parte del mundo, ordenando la salida del mal y la destrucción de las dolencias, tanto físicas como emocionales, en el nombre de Jesús.