Médicos Sin Frontera denuncia una estrategia calculada por parte de Rusia para atacar la atención médica en Ucrania, con el propósito de castigar a la población. La ONG ha documentado más de 20 ataques contra instalaciones médicas y cuatro hospitales donde trabajan han quedado totalmente destruidos.
Según la organización, no hay lugar seguro para curarse en Ucrania debido a estos ataques deliberados que buscan destruir los sistemas de atención médica.