Irán calificó como "guerra psicológica" las denuncias de Estados Unidos sobre presuntos planes para asesinar al presidente Donald Trump. Estas declaraciones surgen en medio de un repunte de tensiones y cruces de ataques entre ambos países.
A pesar de un acuerdo de alto el fuego alcanzado en abril y un memorando de entendimiento firmado en junio, la situación sigue siendo tensa. Las acusaciones mutuas aumentan la preocupación por una posible escalada del conflicto.