Se plantea la pregunta sobre hasta qué punto las opiniones del presidente Javier Milei, fanático de Margaret Thatcher, reflejan el interés nacional argentino o si se ha convertido en un "peón" de Donald Trump y el Partido Republicano de Estados Unidos.
Esta reflexión surge en el contexto del recrudecimiento del conflicto en Irán y los bombardeos mutuos en el estrecho de Ormuz.
Se sugiere que Argentina podría estar inmersa en un "ajedrez regional" donde se priorizan intereses extranjeros sobre los propios.