Las intensas lluvias en los departamentos colombianos de Arauca y Casanare han provocado inundaciones severas, afectando a más de 9.000 familias y colapsando infraestructuras clave.
Las autoridades han informado sobre la necesidad de instalar un puente militar para facilitar el acceso de ayuda a las zonas afectadas y el ejército se movilizó para realizar rescates de personas aisladas.
Los damnificados describen la situación como una de las peores catástrofes de la última década, solicitando asistencia urgente a las autoridades.