Los incendios forestales desatados en la provincia de Almería, sur de España, han sido finalmente controlados, permitiendo el regreso de 1.500 evacuados a sus hogares.
El trágico saldo de los siniestros es de 13 personas fallecidas y 8 desaparecidos, conmocionando a la población tras uno de los incendios más letales de la historia reciente de España.
Las llamas, avivadas por fuertes vientos, altas temperaturas y baja humedad, arrasaron aproximadamente 7.000 hectáreas. La hipótesis principal sobre el origen del fuego apunta a un cortocircuito en el tendido eléctrico.