España se encuentra azotada por una violenta ola de calor que ha provocado incendios forestales devastadores en Almería, calcinando 3.200 hectáreas.
Las altas temperaturas y la sequedad extrema crearon el escenario perfecto para la rápida propagación del fuego, que se originó a raíz de la caída de un poste de luz que generó chispas.
Lamentablemente, el trágico saldo es de 12 personas fallecidas, en su mayoría turistas belgas e ingleses, y 23 desaparecidos. Los brigadistas luchan contrarreloj para controlar las llamas, pero el viento fuerte en la zona dificulta las labores.